CÁLCULOS RENALES

calculos renales

Los cálculos renales son depósitos duros de minerales y sales que se forman dentro de los riñones y, como cualquiera que los haya sufrido sabe, que expulsarlos puede ser muy doloroso. A menudo son tan pequeños como un grano de arena y se eliminan con la orina sin causar dolor. Pero también los hay más grandes demasiado para ser eliminados, y pueden quedarse atrapados en el uréter hasta que el especialista los retire o con suerte se eliminen solos en horas, días o hasta semanas. ¿Pero sabes que hay cuatro tipos principales de cálculos renales? Conocerlos puede ayudar a determinar su causa y reducir el riesgo de sufrirlos.

Tipos de cálculos en los riñones.

riñon con piedras
  • Cálculos de calcio: La mayoría de los cálculos renales son cálculos de calcio y suelen tener forma de oxalato de calcio. Esta es una sustancia que contienen los alimentos de forma natural y también es producida por el hígado. Alimentos que contienen oxalato de forma elevada son las nueces, el chocolate y algunas frutas y verduras.
  • Cálculos de estruvita: Los cálculos de estruvita se forman en respuesta a una infección como la infección de las vías urinarias. Pueden crecer con rapidez y hacerse bastante grandes y, sin embargo, presentan muy pocos síntomas.
  • Cálculos de ácido úrico: Se forman en personas que no beben la suficiente cantidad de
    líquido, o que sí lo hacen pero lo pierden por alguna causa. También en aquellas con una dieta alta en proteínas o las que tienen gota.
  • Cálculos de cistina son los menos comunes: Se forman en personas con un trastorno hereditario que causa que los riñones excreten mucha cantidad de ciertos aminoácidos (cistinuria). La mayoría se pueden tratar aumentando la hidratación y con
    medicaciones que cambian el pH de la orina, explica Loughlin.

Síntomas

Si presenta un cálculo renal, puede experimentar:

  • Dolor intenso en la espalda o en la región abdominal inferior.
  • Malestar vago o dolor sordo, como un dolor de estómago que no desaparece.
  • Dolor al orinar o sangre en la orina.
  • Dolor en la ingle o en el muslo (si padece de un cálculo ureteral).
  • Dolor en los testículos.
  • Náuseas y vómito ocasionales.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Orina turbia o con mal olor.

Causas

Se forma un cálculo renal cuando el nivel de concentración de las sustancias en la orina se eleva considerablemente, lo que hace que el aporte hídrico sea uno de los factores determinantes más importantes. Si no bebe suficiente agua, es posible que presente un riesgo mayor de presentar cálculos.

Entre otras posibles causas se incluyen:

  • El ejercicio (muy poco o demasiado).
  • Antecedentes familiares.
  • Alimentos con demasiada sal o azúcar.
  • Infecciones.
  • Medicamentos.
  • Obesidad.
  • Cirugía para adelgazar
colico-renal

Si experimenta cualquier de los síntomas mencionados y no ha acudido al médico para que realice un diagnóstico, es momento de hacerlo, separe su cita con el especialista de su confianza.

tomar agua

Prevención

Para prevenir estos cálculos es fundamental llevar una dieta baja en sal, aumentar la cantidad de líquido que se ingiere para lograr una diuresis superior a los 2 litros al día (cantidad de orina), reducir la cantidad de proteínas de origen animal y consumir lácteos de manera normal.

Fuentes: BBC y Boston Scientific

¿QUÉ ES LA INSUFICIENCIA RENAL?

renal

¿QUÉ ES LA INSUFICIENCIA RENAL?

Diferentes razones pueden provocar el mal funcionamiento renal, volviendo a uno o a los dos riñones incapaces de realizar con eficiencia las anteriores funciones. Nuestra función renal es como una carretilla con dos ruedas: si nos falta una, pero la otra está en buenas condiciones, podrá realizar adecuadamente su función, aunque ese único riñón deberá protegerse especialmente para que la “sobrecarga” a la que está sometido no le lleve a fracasar también.


Los riñones son dos órganos gemelos son encargados de filtrar los desechos y sustancias tóxicas de la sangre y producir la orina, regulan la hidratación de nuestro organismo y la concentración en la sangre de sustancias como el sodio, el potasio, el calcio, el fósforo, el bicarbonato y otros iones

Causas la insuficiencia renal

La causa más frecuente de insuficiencia renal aguda debida a un problema del riñón es la necrosis tubular aguda, que es un daño a la unidad glomerular (de filtrado) y que puede obedecer, a su vez, a diversos motivos:

  • Administración de algunos fármacos y de contrastes yodados (empleados en algunas pruebas de imagen).
  • Episodios graves de deshidratación.
  • Tensión arterial muy baja u obstrucciones provocadas por posibles cálculos renales, algunos tumores o un agrandamiento de la próstata en varones.


Por su parte, las principales causas de
la enfermedad renal crónica son:

  • Diabetes: el nivel de azúcar en la sangre es demasiado elevado.
  • Hipertensión: presión arterial alta.

Ambas causas establecen un “círculo vicioso”, dado que la afectación de los riñones va a empeorar aún más la diabetes y el control de la tensión arterial.

¿Qué síntomas tiene?

La rapidez con la que se produce el deterioro de la función renal diferencia lo que se denomina insuficiencia renal aguda (rápida), de la insuficiencia renal crónica (lenta y progresiva). Algunos síntomas son típicos de la insuficiencia renal aguda, mientras que otros son típicos de una larga y lenta evolución de la pérdida de función de nuestros riñones. Otros síntomas pueden aparecer en ambas situaciones.

La insuficiencia renal aguda, dado su comienzo
brusco, suele dar la cara a través de:

  • Menor producción de orina, que puede ser más oscura, o ausencia de orina (anuria).
  • Mayor necesidad de ir al baño, sobre todo por la noche (en un menor número de casos, en lugar de menor producción de orina, se produce un aumento de esta).
  • Retención de líquidos: provoca edema o hinchazón de pies o tobillos.
  • Bolsas alrededor de los ojos, sobre todo por la mañana.
  • Boca seca y picores en la piel.
  • Problemas digestivos: falta de apetito, náuseas, vómitos, gastritis y trastornos en el ritmo intestinal.
  • Dificultad para respirar.
  • Somnolencia, cansancio y falta de aliento.
  • Dificultad para pensar con claridad y confusión.
  • Calambres nocturnos.