EXÁMENES PREVENTIVOS GINECOLÓGICOS

Exámenes preventivos ginecológicos

SI ERES MUJER, ESTO TE INTERESA: PRUEBAS DE PREVENCIÓN QUE DEBES HACERTE PERIÓDICAMENTE

Es muy importante recurrir a la prevención antes que curar, y detectar a tiempo las enfermedades más peligrosas para tratarlas antes de que el daño sea irreparable. A continuación, detallamos cuáles son las pruebas de prevención a las que deberían someterse todas las mujeres.

1.- Exploración ginecológica y citología

Se recomiendan las revisiones ginecológicas de rutina una vez se hayan iniciado las relaciones sexuales. Dentro de estas exploraciones, una de las pruebas más importantes es la citología, que permite observar si existen células anómalas en el fondo de la vagina y el cuello del útero, lo que podría indicar el desarrollo de un cáncer de cérvix, que puede corroborar con una colposcopía.

Ovarios

a) ¿Cada cuánto hay que hacerse una citología?

Aunque la periodicidad puede cambiar según cada sociedad científica y siempre se personaliza según la paciente, la recomendación de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), en pacientes de bajo riesgo, es que como máximo se haga una citología al año de haber iniciado las relaciones sexuales, posteriormente cada año durante dos años y, si los resultados son negativos, se podrá espaciar el cribado a una vez cada tres años.

b) ¿Cómo se hace?

Con un bastoncillo se toma una muestra de la mucosa del interior de la vagina. No suele causar molestias si estás relajada. Después, la muestra arrastrada con el bastoncillo será analizada bajo el microscopio en el laboratorio. Este análisis se conoce como “Pap Test” o “Test Papanicolau” en honor a su inventor. Su médico también puede recomendarle una colposcopia si tiene síntomas o signos de cáncer de cuello uterino, vaginal o de vulva.

2.- Mamografía

De todas, quizá es la más conocida. Ya en la década de los 90 se pusieron en marcha programas para detectar precozmente el cáncer de mama y tratarlo lo antes posible. Se ha demostrado que realizar mamografías periódicas a mujeres sanas ha permitido reducir entre un 15 y un 20% las muertes por cáncer de mama.

radiografia de mama

a) ¿Cuándo me la tengo que hacer?

En el programa de cribado del cáncer del Sistema Nacional de Salud se recomienda la mamografía cada 2 años en las mujeres de entre 50 y 69 años (cuando más riesgo existe de desarrollar cáncer de pecho). Sin embargo, en aquellas mujeres con antecedentes (por ejemplo, si su madre falleció por esta causa), se recomienda empezar estas pruebas a partir de los 40 años, o incluso antes si se ha detectado un componente genético.

b) ¿Cómo se hace?

En esta prueba se observan las mamas por Rayos X en una máquina especial. Se coloca el pecho sobre una superficie y el mamógrafo irá comprimiéndolo gradualmente mientras lo analiza. Puede ser un poco molesto, pero es necesario para una buena observación.

especialidad de ginecología

¿Cuándo debes realizarte una mamografía?

¿Cuándo debes realizarte una mamografía?

En Daniel Alcides Carrión estamos comprometidos con tu salud, por eso sabemos que prevenir es cuidarte, y queremos evitar que hayan más casos de cáncer de mama. Por eso nos preocupamos por darte la información necesaria respecto a la prevención y los chequeos que debes tener.

Hay mucha confusión sobre cuándo y con qué frecuencia se debe hacer una mamografía. Por ahora, la recomendación es que las mujeres se hagan una mamografía una vez por año como control, a partir de los 40 años de edad. Si tienes alto riesgo de cáncer por antecedentes familiares, es recomendable que comiences a hacerte las mamografías o ecografías mamarias a una edad más temprana . Sin embargo, esto es algo que deberías conversar con tu médico, porque antes de los 40 años no se reconoce mediante la mamografía la visibilidad de anomalías por el poco tejido adiposo que tienen los senos.

¿En qué consiste la mamografía?

La mamografía es un procedimiento de imagen médica especializada que utiliza rayos X para visualizar el interior de las mamas, es una prueba no invasiva, indolora, sencilla y rápida. Un examen de mamografía, ayuda en la detección temprana y el diagnóstico de las enfermedades mamarias en las mujeres que tienen síntomas como dolor, zonas de hundimiento en la piel, secreción del pezón o si sienten bultos en el seno cuando se realizan un auto examen.

Las mamografías pueden descubrir el cáncer de mama incluso años antes de que la paciente o el médico empiecen a detectar cambios palpando el seno.

Cáncer de mama

El cáncer de mama es la principal causa de muerte en mujeres en todo el mundo. Por ello, el diagnóstico precoz se ha convertido en el principal aliado en la lucha contra esta enfermedad.

Cuando se realiza una detección temprana, el tumor suele ser más pequeño y encontrarse aun solamente en el seno. La mamografía es una de las pruebas más difundidas y prácticas para descubrir el cáncer en una etapa en que pueda tratarse a tiempo. Es importante que toda mujer se realice un auto-examen de mama después de tres o cinco días de haber concluido su periodo menstrual, para conocer el estado de sus mamas ayudando a comprender cuáles son la apariencia y la palpación normales de las mamas. Si nota un cambio en las mamas que parece anormal como bultos, o que una mama es diferente en comparación con la otra, infórmale a tu médico.

¿Cuándo consultar con el médico?

Programa una consulta con el médico si notas lo siguiente:

  • Un bulto o nódulo duro cerca de la axila
  • Cambios en la forma en que se ven o se sienten las mamas, incluidos un engrosamiento o una pesadez notable, diferentes al tejido circundante
  • Hoyuelos, arrugas, protuberancias o crestas en la piel de la mama
  • Un cambio reciente en el pezón: se retrae (invierte) en lugar de sobresalir
  • Enrojecimiento, sensación de calor, hinchazón o dolor
  • Picazón, escamas, llagas o erupciones
  • Secreción sanguinolenta del pezón

El médico puede recomendar análisis y procedimientos adicionales para investigar los cambios en la mama, incluido un examen clínico de mama y una mamografía.

TIPOS DE ECOGRAFÍAS QUE SE REALIZAN DURANTE EL EMBARAZO

ecografia arequipa

La ecografía es una técnica de obtención de imágenes en la cual se utilizan ondas sonoras para generar imágenes de un feto en el útero. Las imágenes obtenidas por ecografía fetal ayudan a tu médico a evaluar el crecimiento y el desarrollo del bebé y a controlar el embarazo.

¿QUÉ TIPOS DE ECOGRAFÍAS HAY?

Existen 6 tipos principales de ecografías que se pueden hacer en el embarazo: 

  • Ecografía estándar: Es la más común en cualquier embarazo y se realiza pasando un transductor sobre la zona abdominal previamente untada con gel conductor. Se obtendrá una imagen en dos dimensiones.
  • Scan vaginal: Se puede hacer durante las primeras 10 semanas de embarazo para comprobar que ya se ha implantado el saco amniótico. Se realiza insertando un transductor por la vagina.
  • Ecografía en 3D: Este tipo utiliza un software específico para conseguir una imagen más completa del futuro bebé. El transductor toma varias imágenes que después se convierten en una imagen 3D.
  • Ecografía en 4D: Con ella se obtienen imágenes de lo más realistas del bebé puesto que se pueden apreciar los movimientos más claramente. No obstante, no ofrece las mismas ventajas que una estándar o una 3D.
  • Ecocardiografía fetal: Se realiza para comprobar que no hay problemas cardíacos o si detecta algo fuera de lo normal en la ecografía estándar.
  • Ultrasonido Doppler: Este tipo de ecografía utiliza ondas sonoras que al reflejarse permiten ver cómo fluye la sangre por los vasos sanguíneos y las arterias, es decir, cómo funciona el riego sanguíneo. Sirve para detectar diferentes tipos de enfermedades. 

¿POR QUÉ SE REALIZA?

  • Confirmar el embarazo y la ubicación: Algunos fetos se desarrollan fuera del útero, en las trompas de Falopio (embarazo ectópico).
  • Determinar la edad gestacional del bebé: Ayudar a determinar la fecha del parto y hacer el seguimiento de varios puntos importantes a lo largo del embarazo.
  • Evaluar el crecimiento de tu bebé: Ayuda a determinar si el bebé crece a una velocidad normal.
  • Estudiar la placenta y los niveles de líquido amniótico: La placenta le proporciona al bebé los nutrientes vitales y sangre rica en oxígeno. Un volumen demasiado grande o demasiado pequeño requieren una atención especial.
  • Identificar defectos congénitos
  • Investigar las complicaciones: Si estás sangrando o si tienes otras complicaciones, una ecografía podría ayudar a determinar la causa.
  • Determinar la posición fetal antes del parto: La mayoría de los bebés se ubican de cabeza al final del tercer trimestre. Sin embargo, esto no siempre sucede. Las imágenes ecográficas pueden confirmar la presentación del bebé de manera que el profesional de salud puede informarte acerca de las opciones del parto.