¿QUÉ SUCEDE CUANDO LA TIROIDES NO FUNCIONA BIEN?

TIROIDES

¿QUÉ SUCEDE CUANDO LA TIROIDES NO FUNCIONA BIEN?

Todos hemos escuchado hablar de la tiroides, pero pocos saben que esta glándula es esencial para nuestra salud. “Tengo tiroides” solemos decir para explicar que tenemos una enfermedad de la glándula, cuando realmente tiroides tenemos todos. Es una especie de reloj que marca el ritmo del organismo.

Ubicada en la base del cuello y debajo de la “nuez de Adán”, la glándula tiroides mide alrededor de 4 cm de diámetro, posee dos lóbulos, pesa unos 15 gramos y tiene forma de mariposa. Su principal función es fabricar las hormonas tiroideas (conocidas como T3 y T4) que se vierten en la sangre y son distribuidas por todo el cuerpo. Estas hormonas intervienen en el uso de la energía, el mantenimiento de la temperatura corporal y hace que todos los órganos trabajen de manera correcta.

Funciones de la Tiroides

Es más frecuente en las mujeres y en las personas mayores de 50 años. Cuando esta glándula produce demasiadas hormonas, el organismo utiliza energía más rápido de lo
normal, dando lugar a lo que conocemos como hipertiroidismo; mientras que cuando no genera la cantidad suficiente, el efecto es el inverso, causando lo que conocemos como hipotiroidismo.

Síntomas de alteraciones en la tiroides

1. Variaciones del estado de ánimo.

Las alteraciones hormonales provocadas por los problemas de tiroides pueden afectar el plano emocional. Si, de repente, sin justificación alguna una persona empieza a sentir angustia, tendencia a la depresión y cambios inexplicables de humor, posiblemente el
cuerpo esté enviando señales de alerta de problemas del tiroides.

2. Dolores articulares

Cuando un paciente previamente sano comienza a notar de repente dolencias musculares, molestias articulares o en los tendones, sobre todo en las extremidades y sin haber realizado esfuerzos físicos excesivos ni deporte, podríamos pensar en que es una señal de la presencia de alteraciones en la función del tiroides.

3. Sexo y fertilidad

Es conocido que las alteraciones hormonales producen alteraciones menstruales e infertilidad en la mujer joven. En el caso de la hormona de tiroidea, está absolutamente demostrado. Hay que añadir además que, el hipotiroidismo, provoca una disminución del libido que puede llegar en algunos casos a producir una inapetencia sexual absoluta.

4. Fatiga y cansancio

El tiroides desempeña un papel importante en la regulación de la intensidad de actividad física. Si, a pesar de dormir 7-8 horas diarias, un paciente se siente excesivamente cansado (con respecto a la actividad que desarrolla habitualmente) o con la necesidad ineludible de dormir una siesta, es muy recomendable que se le determinen los niveles de hormona tiroidea, puesto que esto es una manifestación muy frecuente del hipotiroidismo.

5. Aumento o pérdida de peso

Existe una amplia controversia al respecto del papel de la glándula tiroides respecto a la regulación del peso corporal. Si bien es cierto que es la responsable de regular la actividad del metabolismo, que es el proceso mediante el cual el cuerpo quema las calorías. Ante un aumento o disminución repentina e inexplicable de peso, resulta imprescindible determinar los niveles de hormona tiroidea, ya que su exceso o su defecto conllevan en ocasiones dicha sintomatología.

6. Problemas de atención

En las edades extremas de la vida, niñez o senectud pueden presentarse problemas de atención y concentración que están relacionados con alteraciones en el aprendizaje o asociados a enfermedades cardiovasculares. Pero exceptuando estos grupos de edad, resulta muy poco frecuente su aparición. A menudo, las personas con problemas tiroideos (tanto hipotiroidismo como hipertiroidismo) se quejan de no tener una buena memoria y de tener dificultades para concentrarse, incluso sufren descuidos de difícil explicación.

¿CUÁNDO ACUDIR AL ENDOCRINÓLOGO?

DIABETES

¿CUÁNDO ACUDIR AL ENDOCRINÓLOGO?

La visita al endocrino se realiza en el momento en el que vemos un cambio significativo en nuestro metabolismo, ya sea un cambio brusco en nuestro peso sin cambios aparentes en nuestra alimentación, cambios en nuestro cabello o piel, alteraciones de nuestra regla o en pacientes con diabetes.

El endocrinólogo es el especialista que controla las enfermedades que afectan a nuestro metabolismo, siendo las más frecuentes la diabetes, los trastornos tiroideos, los trastornos de la glándula hipófisis, sexuales y suprarrenales, y los trastornos de la nutrición. Se recomienda acudir al endocrino y realizar un estudio metabólico en aquellas personas que detectan cambios inexplicables en su metabolismo de base, por ejemplo, un aumento o disminución de peso, nerviosismo, cambio en la percepción de la temperatura, pérdida o aparición de cabello, alteraciones menstruales, secreción mamaria, una disminución de la libido, etc.

Diabetes, enfermedad que afecta al sistema endocrino

La diabetes la principal enfermedad del sistema endocrino, no sólo por su prevalencia sino también por sus efectos a largo plazo y su influencia en la morbimortalidad de la población. Se trata de una enfermedad caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre
(hiperglucemia). En condiciones normales, los valores elevados de glucosa se regulan con una hormona fisiológica llamada insulina, producida por el páncreas. Cuando el nivel de glucosa en sangre aumenta, por ejemplo, después de la ingesta, la insulina se encarga de almacenarla en el interior de las células en forma de fuente energética. Si este mecanismo falla, la glucosa se acumula en sangre y se elevan sus niveles.

Puede ocurrir que la secreción de insulina sea insuficiente por parte del páncreas o que no cumpla su función correctamente. Ello se traduce en niveles elevados y mantenidos de glucemia en sangre. A largo plazo ocasiona
complicaciones en determinados órganos como ceguera, amputaciones, insuficiencia renal, enfermedades cardiovasculares y muerte prematura. Ante un caso de hiperglucemia mantenida el endocrino inicia un estudio para
identificar la posible causa y etiquetar el tipo concreto de diabetes.

Existen dos tipos de diabetes: tipo 1 y tipo 2.

  • La Diabetes de tipo 1 es poco frecuente (menos del 10%). Se caracteriza por tener una base autoinmune (se fabrican anticuerpos frente a las propias células del organismo) que impide la correcta producción de insulina por parte del páncreas. Suele debutar en la infancia. El único tratamiento posible y efectivo es la insulina.
  • La Diabetes tipo 2 es la más frecuente (90% de los casos). En este caso el páncreas deja de producir insulina o ésta no funciona correctamente (resistencia a la insulina). El tratamiento inicial en estos casos suele ser a base de antidiabéticos orales, aunque pueden precisar insulina si no existe un correcto control metabólico.

¿En qué consiste el estudio metabólico?

El estudio metabólico consiste en una analítica completa donde se estudia el nivel de glucemia en sangre antes y después de las comidas junto con otros parámetros como son la hemoglobina glicada, la función renal, el nivel de insulina, la presencia de autoanticuerpos… El tratamiento adecuado dependerá de los valores de glucemia, del tipo de diabetes y del perfil del paciente.
Antes de iniciar un tratamiento debe instruirse al paciente en cuanto a un cambio en el estilo de vida y hábitos saludables (dieta y deporte, fundamentalmente). Es posible que ello consiga controlar los niveles de glucemia sin necesidad de realizar un tratamiento farmacológico, aunque, como hemos comentado, la diabetes tipo 1 requiere inexorablemente tratamiento con insulina.